Cómo guardamos el secreto del sorteo
A quién le regala cada persona se guarda cifrado con una clave que solo sale de su enlace personal, y ese enlace no se guarda en ningún sitio. Por eso el panel del organizador nunca muestra los emparejamientos y el organizador también puede jugar. Con el envío por correo automático ni siquiera llega a ver los enlaces; si los reparte en mano, cada enlace avisa si alguien lo descubrió antes.
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Por qué importa: el organizador también juega
En el amigo invisible de papelitos siempre hay alguien que reparte, y en muchas herramientas online esa persona puede consultar el resultado. Eso obliga a elegir: o el organizador se queda fuera del juego, o el grupo tiene que fiarse de que no mire. Queríamos un amigo invisible privado en el que quien organiza participe como uno más, y que esa privacidad no dependa de su buena voluntad, sino de cómo está hecho el sistema.
Qué ve cada uno
Resumen de lo que puede ver cada parte en un sorteo normal:
| Quién | Qué puede ver | Qué no puede ver |
|---|---|---|
| Organizador (con correo automático) | Su panel: nombres del grupo, opciones del sorteo y quién ha descubierto ya su resultado (visto o pendiente) | Ningún enlace personal ni ningún emparejamiento. Si falla el envío a alguien, ve solo el enlace de esa persona para pasárselo |
| Organizador (reparto en mano) | Lo mismo, más todos los enlaces en el momento de sortear, para copiarlos, enviarlos por WhatsApp, mostrar su QR o imprimir tarjetas | Los emparejamientos en su panel. Podría abrir un enlace ajeno, pero ese enlace avisará después de que ya se descubrió y cuándo |
| Cada participante | A quién le regala y, si el sorteo tiene listas de deseos, la lista de esa persona. También su propia lista, que puede editar | Quién le regala, los demás emparejamientos y las listas de los demás |
| Servidor y base de datos | Huellas de los enlaces, datos cifrados, el nombre del grupo, nombres y correos de los participantes, descartes y opciones del sorteo | A quién regala cada uno ni el contenido de las listas de deseos: sin el enlace de la persona no se pueden descifrar |
| Vista previa de WhatsApp u otras apps | Un aviso genérico de que hay un amigo invisible esperando | El nombre: no viene en la página, se pide al pulsar «Descubrir» |
Qué se guarda y qué no
- Se guarda: el nombre del grupo, el nombre y el correo de cada participante, los descartes, el presupuesto y la fecha si los pones, las opciones del sorteo (rasca y gana o botón directo, listas de deseos sí o no) y cuándo descubrió cada uno su resultado.
- Se guarda cifrado: a quién le regala cada persona y las listas de deseos.
- Se guarda solo su huella: cada enlace personal y el del panel del organizador. Una huella SHA-256 permite reconocer un enlace cuando alguien lo abre, pero no sirve para reconstruirlo.
- No se guarda: los enlaces en sí. Por eso, si alguien pierde el suyo, no se puede recuperar ni reenviar; la solución es deshacer el sorteo y repetirlo.
- No hay: cuentas de usuario, cookies de seguimiento ni analíticas de terceros. La única cookie es la del tema claro u oscuro, y solo si lo eliges tú con el botón de la cabecera.
- Copias de seguridad: están cifradas y se eliminan a los 14 días, así que un dato borrado desaparece de ellas en ese plazo. La política de privacidad recoge el resto de detalles legales.
- De paso por el correo: con el envío automático, cada enlace se genera en el momento del sorteo y sale hacia el buzón de su participante a través del servicio de correo; la web no se queda con copia. Como cualquier correo, quien tenga acceso a ese buzón podrá abrirlo.
Cómo funciona el cifrado, paso a paso
- Al sortear, se crea para cada participante un enlace con 256 bits aleatorios. Es imposible adivinarlo probando.
- De ese enlace se deriva una clave con HKDF-SHA-256. Con ella se cifra, mediante AES-256-GCM, el identificador interno de la persona a la que le toca regalar (su nombre se busca solo después de descifrarlo).
- En la base de datos queda el resultado cifrado y la huella del enlace. El enlace se entrega a su dueño (por correo o en mano) y no se conserva.
- Cuando el participante abre su enlace y pulsa «Descubrir», la clave se vuelve a calcular a partir de ese enlace y el nombre se descifra en ese momento. Sin el enlace no hay clave, y sin clave no hay nombre: ni para el organizador, ni para quien administre el servidor o lea la base de datos.
Las listas de deseos siguen la misma idea con un paso más. Cada persona tiene una clave propia aleatoria para su lista, y esa clave se guarda cifrada dos veces: una con su enlace, para que pueda escribirla y cambiarla, y otra con el enlace de quien le regala, para que esa persona pueda leerla. Nadie más tiene forma de abrirla.
Otros detalles que protegen el secreto
- Aviso de resultado ya descubierto: cada enlace indica si su resultado se descubrió antes y cuándo. Abrir el enlace, o que WhatsApp genere la vista previa, no cuenta; solo cuenta pulsar «Descubrir».
- Límite de intentos por IP: dificulta probar enlaces al azar de forma masiva.
- Cabeceras de seguridad: política de contenido estricta (CSP) y HSTS para forzar la conexión cifrada.
- Páginas privadas sin indexar ni cachear: los enlaces personales y los paneles no aparecen en buscadores ni se guardan en cachés intermedias.
Borrado automático
Los sorteos no se acumulan. Cada uno se borra solo 30 días después de la fecha del intercambio, o 120 días después de crearlo si no tiene fecha. No hace falta pedirlo ni acordarse.
Antes de eso, el organizador puede deshacer el sorteo desde su panel: se anulan todos los enlaces y las listas de deseos, y se puede volver a sortear con enlaces nuevos.
El límite honesto: el reparto en mano
Ningún sistema puede impedir que alguien abra un enlace que tiene en sus manos. Si eliges repartir los enlaces tú (copiarlos, mandarlos por WhatsApp, enseñar el QR o imprimir tarjetas), durante ese momento los tienes todos y, técnicamente, podrías abrir el de otra persona.
Lo que sí podemos es hacer que se note: cada enlace avisa si su resultado ya se descubrió y cuándo. Si a alguien le aparece descubierto sin haberlo hecho él, sabrá que alguien ha mirado y podéis repetir el sorteo.
Cómo aprovecharlo en tu sorteo
- Para que el organizador también juegue sin dudas, usa el correo automático.
- Si el grupo prefiere WhatsApp, reparte los enlaces y pide que cada uno compruebe el aviso al abrir el suyo. Tienes los pasos en amigo invisible por WhatsApp.
- Usa los descartes para parejas o convivientes en lugar de hacer el sorteo varias veces hasta que salga bien.
Cuando quieras, puedes crear el sorteo desde la portada en un par de minutos.
Preguntas frecuentes
¿El organizador puede ver a quién le toca cada uno?
No desde su panel: solo ve quién ha descubierto ya su resultado. Con el correo automático no llega a ver ningún enlace. Si reparte los enlaces en mano, podría abrir uno, pero ese enlace avisará luego de que ya se descubrió y cuándo.
¿Podéis ver los resultados quienes administráis la web?
No. A quién regala cada uno está cifrado con una clave que sale del enlace de esa persona, y el enlace no se guarda: en la base de datos solo queda su huella SHA-256, que no permite reconstruirlo.
¿Abrir el enlace o la vista previa de WhatsApp cuenta como descubierto?
No. El nombre no viene en la página y solo se pide al pulsar «Descubrir». Hasta entonces, el enlace figura como pendiente.
He perdido mi enlace, ¿me lo podéis reenviar?
No, porque no lo guardamos. El organizador puede deshacer el sorteo y repetirlo, y todos recibirán enlaces nuevos.